El color ¿Sabes que es la regla 60/30/10?
En los últimos meses hemos asistido a una gran transformación de nuestra vida laboral, familiar y social. Una de las consecuencias de ello ha sido la necesidad que ha impulsado a numerosas personas a realizar un cambio en sus viviendas. La alternativa ha sido o mudarse o lanzarse a la reforma. En ambos casos, la elección de los colores juega un papel muy importante en el diseño final, pero también en el efecto que produce en nosotros, en nuestro estado de ánimo, en nuestra sensación de bienestar, descanso, productividad… de ahí la importancia de analizar muy bien las estancias a diseñar, sus funciones y los colores que más apropiados para cada una teniendo en cuenta los factores anteriores.
En este artículo os contamos algunos detalles referidos a los colores como, por ejemplo:
- La temperatura del color.
- Cuáles son los más apropiados para cada estancia.
- Cómo pueden influir en nuestro estado de ánimo.
- El efecto espacial que tiene la elección de cada uno.
- ¿Qué es la regla del 60/30/10?
Podemos hacer una división de colores en tres grandes grupos: cálidos, fríos y neutros.
En cuanto a los colores neutros podríamos decir principalmente que son blanco, negro, gris y beige. Siendo estrictos, los dos primeros son muy saturados por lo que no serían neutros, pero, además, cualquier color rebajado y que se acerque en la escala al gris o al beige podría considerarse neutro también. En cualquier caso, los colores neutros por excelencia son el gris y el beige.
En todas las viviendas de nueva construcción se observa la tendencia al uso de carpinterías blancas, paredes en gris muy atenuado y maderas claras para los suelos.
La presentación de una caja de estas características garantiza que el espacio esté lo más despersonalizado posible de tal manera que admite cualquier diseño, es atractivo para una variedad amplia de compradores y transmite una sensación de calma y bienestar que al final es lo que se persigue en cualquier hogar.
Todo ello está relacionado con la importancia que tienen los colores que nuestra vida, y tanto es así que por ello existe lo que llamamos “La psicología del color” un campo de estudio centrado en analizar como percibimos y nos comportamos ante ellos, así como las emociones que suscitan.

es importante hallar un equilibrio entre estos bloques de colores
Si volvemos al otro de los grandes grupos de colores, tenemos los cálidos que son aquellos que pertenecen al espectro que va desde el rojo al amarillo. Son colores estimulantes por lo general y muy vivos. Estos, oscilan entre los 2700-3000K (en nuestra anterior entrada del blog ya mencionamos la importancia de la temperatura de la luz para iluminar los espacios)
En estancias grandes los colores cálidos aportan cercanía. Hay que tener cuidado con algunos cuando se decora como el rojo o el naranja ya que son demasiado intensos y deben ser usados como parte del 10, luego explicamos a lo que nos referimos.
Y finalmente encontramos el último grupo que sería el correspondiente a los denominados fríos que son aquellos que pertenecen al espectro que va desde el azul al verde, incluyendo los morados. La cantidad de azul que contenga un color es lo que va a determinar que sea más frío que otros. Evocan sensaciones de relajo y tranquilidad y están asociados a la introspección y la seriedad.
En decoración es importante hallar un equilibrio entre estos bloques de colores para que el resultado sea óptimo a nivel estético. Una buena manera de hacerlo es usar los colores complementarios. En la escala cromática, si se divide en dos, dejaremos a un lado los colores cálidos y al otro los fríos. El color complementario a cada uno de ellos será por tanto el que se encuentre en exactamente en el lugar opuesto en el círculo cromático.
El negro es un color muy utilizado en interiorismo y si bien genera muchas opiniones, lo cierto es que no deja indiferente a nadie su uso. El binomio blanco, negro siempre que esté bien equilibrado es una garantía de éxito. Aun así, hay que decir que es preferible usarlo en espacios que sean grandes puesto que tiende a acortar visualmente el espacio.

Visualmente aporta un peso similar el blanco del techo y el mobiliario que el negro de las paredes.
La regla 60/30/10 establece el equilibrio que debe darse en las proporciones que elegimos para una estancia
El blanco es un color ampliamente usado en especial en techos de las estancias y muy recomendable para aquellos espacios que no son demasiado grandes puesto que el efecto visual que producen es la ampliación del espacio.
Una vez diferenciados los grandes bloques de colores, es interesante que mencionemos la regla 60/30/10. Establece el equilibrio que debe darse en las proporciones que elegimos para una estancia. De tal manera que el 60% como color dominante, 30% como color secundario y 10% como color de acento.
Los tonos neutros y tierra son una elección excelente para usarlos como el 60% mientras que los colores más saturados tanto si pertenecen a la escala cromática considerada fría o caliente que sean los de acento, es decir, el 10%.
Es una buena idea por ello usar los colores neutros tanto para las paredes como el mobiliario puesto que es aquello que tiene una mayor durabilidad y no se cambia con tanta frecuencia. Es bien sabido que cada tres o cuatro años aproximadamente necesitamos un cambio y esto también es aplicable a nuestros hogares. El uso de los colores de acento en los textiles, tapizados y elementos decorativos de las estancias puede permitir que encontremos un equilibrio en las gamas de color sin condicionar un diseño rígido.
Sabiendo todo esto podemos hacer un pequeño repaso por cada estancia. Empezamos por el salón.
En el salón que suele ser la estancia más grande de la vivienda habitualmente y en laque se suele desarrollar la vida familiar, debemos usar colores cálidos tanto para paredes como para muebles, que tiendan a los neutros (recordemos que cualquier color de baja saturación que se acerque al gris o al beige podemos catalogarlo así) en especial si el espacio no es demasiado grande. Y si el espacio lo permite, podemos usar colores más saturados en ellas, pero no en toda la estancia o incluso incluir el papel pintado, que será el protagonista de la siguiente entrada de nuestro blog.



Dormitorios, baños y cocina
En los dormitorios en general usaremos colores claros preferiblemente verdes, azules y malvas. Por supuesto en los dormitorios también podremos recurrir a los neutros, aunque es cierto que, si abusamos de ellos, podemos caer en un ambiente aburrido y poco estimulante.
Los baños, al contrario que los salones, suelen ser las estancias más pequeñas por lo que es aconsejable el uso de colores claros tanto para el mobiliario como para las paredes y suelo.
Una cocina de colores más fríos, transmitirá sensación de limpieza.



